La comunicación con otros individuos para obtener información sobre lugares donde hay comida y/o depredadores es una habilidad fundamental para sobrevivir. Los chimpancés, por ejemplo, son muy buenos a la hora de entender a otros individuos, no solo en el intercambio de información sino que saben comprender cuál es el grado de entendimiento de los demás. Algunos animales domésticos, como los perros, entienden bastante bien el comportamiento humano atendiendo a nuestros gestos y expresiones. Se piensa que estas habilidades se perfeccionaron y evolucionaron gracias al proceso de domesticación.

Un nuevo estudio ha demostrado que cuando los caballos se enfrentan a problemas que no pueden resolver, usan señales visuales y táctiles para llamar la atención de sus cuidadores y pedir ayuda. Este estudio también sugiere que los caballos alteran su comportamiento comunicativo basándose en el conocimiento que tienen los humanos sobre la situación.

Los caballos se domesticaron hace unos 6000 años y han contribuido de forma capital al desarrollo de la humanidad. Los efectos de montar a caballo son positivos en la salud mental y física humana. Las grandes capacidades cognitivas de los caballos hacia los humanos podría parcialmente explicar por qué tienen una relación colaborativa hoy en día. Sin embargo las evidencias científicas de esta habilidad son todavía escasas.

En este estudio de la Universidad japonesa de Kobe, los investigadores quisieron probar las habilidades cognitivas sociales de los caballos hacia los humanos, en una situación de resolución de problemas, donde la comida estaba oculta en un lugar inaccesible para ellos.

En el primer experimento, un investigador escondía zanahorias en un cubo inaccesible para el caballo. Luego observaron si los caballos enviaban señales y cómo las enviaban a su cuidador cuando éste llegaba (sin saber dónde se habían depositado las zanahorias). El caballo se colocaba  cerca del cuidador y lo miraba, tocaba y empujaba. Este comportamiento ocurría en un significativo tiempo más largo comparado a cuando no se escondía ninguna comida.

En el segundo experimento, los investigadores probaron si el comportamiento de los caballos cambiaba si los cuidadores sabían o no dónde estaba la comida. Si el cuidador no había visto dónde se había escondido la comida, los caballos se daban cuenta de este hecho y emitían más señales, demostrando que los caballos pueden cambiar su comportamiento según el grado de  conocimiento de los humanos en una situación dada.

Ambos experimentos revelan cómo los caballos cambian sus comportamientos para comunicar sus necesidades a los humanos y cómo son capaces de adaptarse al propio conocimiento que tienen los humanos de la situación. Esta habilidad cognitiva social puede haber sido adquirida durante el proceso de domesticación. Estos procesos cognitivos pueden ser comparados con los comportamientos de los chimpancés, que guardan bastante parecido con los comportamientos humanos, y establecer cómo la domesticación puede crear complejos lazos sociales entre humanos y las especies domesticadas.

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