Hubo un tiempo en que los investigadores asumieron que los animales carecían de inteligencia para diseñar soluciones innovadoras a los nuevos problemas con los que se enfrentaban y que este déficit creativo es el que aumentaba la diferencia entre su comportamiento y el nuestro. Sin embargo, los estudios más recientes sugieren algo completamente diferente; los animales están en constante “creatividad”, siguen evolucionando a su manera y ritmo.

Los animales inventan nuevos patrones de comportamiento, modifican los existentes dependiendo de los contextos o responden a los cambios sociales y medioambientales de formas diferentes. Las investigaciones han mostrado que los animales que son capaces de innovar tienen más probabilidades de evolucionar en nuevas especies, porque la creatividad abre nuevos nichos y desencadena eventos evolutivos.

Empecemos con los primates

Hay orangutanes que han diseñado herramientas para extraer más eficazmente el cogollo de un tipo de árbol que es abundante en sus selvas, gracias al uso de ramas afiladas o con espinas. Un chimpancé desarrolló en su día una forma más efectiva de beber agua, usar musgo a modo de esponja en vez de una hoja como lo habían hecho siempre; al cabo de un tiempo este conocimiento se extendió por el grupo y todos lo imitaron. Otras innovaciones son meramente sociales, los macacos japoneses hacen bolas de nieve y se las tiran unos a otros, como hacemos nosotros cuando nieva.

La primatóloga Jane Goodall contempló uno de los mayores ejemplos de cómo la inventiva te puede ayudar a pasar de ser un don nadie en el grupo a ser el macho alfa dominante. Mike, un chimpancé, pertenecía al escalón más bajo de la jerarquía del grupo, no era el más fuerte e incluso había perdido pelo por culpa de las peleas. Un día, se acercó al campamento que los investigadores tenía cerca de su hábitat y sigilosamente robó dos latas de queroseno. Mike cogió esas latas, comenzó a emitir los aullidos típicos de un chimpancé enfurecido mientras las agitaba  y se abalanzó sobre el resto de machos, golpeándolos con las mismas. Mike había logrado su objetivo, escalar en la jerarquía del grupo y todo gracias a las latas de queroseno.

Este tipo de comportamiento permite no solo mejorar la caza, reforzar las relaciones sociales en el grupo o subir de estatus en la jerarquía social, también permite una mayor eficacia al repeler depredadores. En el Parque Nacional Manuel Antonio de Costa Rica, se documentó cómo un mono capuchino se libró del ataque de una serpiente venenosa aporreándola con una rama de árbol.

Los macacos en Indonesia son expertos en el pillaje, suelen robar comida de los mercados locales. Sin embargo han desarrollado una nueva técnica en aquellos lugares donde no hay mercados, pero sí turistas: robarles algún tipo de enser (una cámara, una mochila, etc.) y esperar a que estos le den comida para recuperarlos. Un chantaje en toda regla.

Todos los primates han desarrollado cerebros grandes que les permite desarrollar ventajas evolutivas, como usar herramientas, aumentar su dieta y construir grandes y complejas sociedades. Son capaces de inventar soluciones a nuevos problemas y copiar lo que ven a otros. Sin embargo, ¿por qué no son capaces de dar ese salto evolutivo que sí fuimos capaces de dar nosotros en su día? Los humanos fuimos capaces de establecer culturas muy complejas y desarrollar un lenguaje que nos permite establecer una cultura acumulativa sin parangón, la capacidad de dado un conocimiento perfeccionarlo constantemente, esa velocidad de transmisión cultural no la han hecho ellos, todavía. A eso hay que sumarle nuestro cerebro mucho más plástico que el de nuestros parientes, la organización del cerebro del hombre tiene más capacidad de responder a los estímulos del medio ambiente, mientras que los chimpancés tienen una organización cerebral más dependiente de los genes y por ello más estática.

Las aves, grandes innovadoras y adaptativas

Los estudios muestran que los pájaros migratorios son menos innovadores que los no migratorios y que los pájaros con cerebros pequeños tienen más posibilidades de morir en accidentes de tráfico que aquellos que poseen cerebros más grandes y aprenden normas básicas de seguridad en las carreteras.

Los cuervos de ciudad son, probablemente, las aves mejores adaptadas al ambiente urbano: saben leer los semáforos, saben cómo colocar un determinado alimento con cáscara donde pasan los coches para que los aplasten y poder comer el fruto; han desarrollado una sociedad compleja (saben identificar un peligro concreto y desarrollar un sonido específico que se transmite de generación en generación y que permite que, aun pasando varios años de ese peligro, se active cuando se vuelva a producir), y son capaces de resolver problemas de lógica a nivel de un niño de 8 años

Sus primos, los cuervos de Nueva Caledonia, son capaces de razonar e incluso establecer un agente causal oculto, es decir, pueden deducir las causas de un evento aunque no las puedan observar directamente, lo que les permite una ventaja tremenda con respecto a sus depredadores. (vídeo de este comportamiento)

 

Ejemplos de otros animales con capacidades innovadoras sorprendentes

Los delfines tienen uno de los comportamiento más complejos del mundo animal, su inteligencia es de sobra conocida y, en parte, uno de los éxitos evolutivos de esta especie es, como el nuestro, su lenguaje. Su lenguaje es extremadamente complejo y son capaces de “crear” nuevos sonidos ante nuevos eventos de forma muy rápida, extenderlos por el resto del grupo y que estos los aprendan con la misma rapidez.

En cuanto a los peces, ya hemos tratado en este artículo los mitos acerca de su memoria, algunos pueden aprender caminos a través de laberintos, recordar qué otros peces son sus competidores e incluso reconocer específicamente a otro pez; los peces dorados tienen una amplitud de memoria de 3 meses y una capacidad para dilucidar horas exactas. Los peces arquero pueden reconocer rostros humanos, una capacidad extraordinaria que requiere de una habilidad de reconocimiento visual bastante sofisticada, algo que solo los primates y algunas aves (como el cuervo) habían demostrado poderlo hacer.

Las orcas son uno de los depredadores más mortales y eficaces del reino animal. Una de las claves es la habilidad para innovar a la hora de cazar y cómo estas innovaciones son enseñadas al grupo y a las generaciones futuras.

 

 

Artículo traducido y adaptado de The Conversation

Anuncios